09 julio 2014

Palestina, sangre mártir


Palestina sangra de nuevo ante la impasible mirada de occidente,
y su sangre sabe a cosechas perdidas y avaricia.

Palestina tiene el corazón de una guerrillera herida,
luchadora incansable de las causas perdidas.

Palestina, no llores si no tienes tiempo de plañir por tus hijas,
víctimas innecesarias de esta cruenta batida.

Y Palestina sonríe, siempre sonríe,
aunque la muerte sea el Adhan de cada día,
aunque desde el minarete la vida se vea
con los colores tristes del fuego y de la pólvora.

Palestina, Palestina,
te regalo mi llanto para que sea la cura de tus ilusiones,
te regalo mi piel que cubra las llagas de la tierra inherte,
te regalo mi voz para que grites y nos hagas partícipes del crimen,
te regalo mis pupilas para que no seamos capaces de apartar la vista.

Palestina, nuestros oídos sordos ya no soportan más el dolor
de verte tendida en la acera de tus asesinos,
no te mereces más este silencio abocado al vacio...

...quien ahora no sienta por tí ¡que calle para siempre!